home

search

Capitulo 8 Interludio 2

  En las profundidades del majestuoso Palacio Imperial del Imperio Tianjing, el emperador Sun Hao se encuentra sumido en su cultivación. Su sala de meditación, a diferencia de los opulentos salones del palacio, es un espacio austero, adornado únicamente por un círculo de extra?os símbolos y piedras incrustadas en el suelo, creando un aura de misterio y poder antiguo. En el centro de este círculo se halla el emperador, sentado en posición de loto, con sus ropajes simples que contrastan con su habitual atuendo imperial.

  El aire en la sala vibra con energías invisibles, concentrando el Qi dentro del perímetro del círculo. A ojos de cualquier observador con la capacidad de ver más allá de lo mundano, vería como el Qi en la sala se concentra con intensidad dentro de los confines del círculo creando una fascinante visión.

  La serenidad de la sesión es interrumpida por un suave golpeteo en la puerta de madera. Sin abrir los ojos, Sun Hao abre la puerta con gesto de su mano, revelando la figura de Taijian Li Ming, uno de sus más leales servidores, que entra con pasos medidos y respetuosos.

  "Emperador, pido perdón por interrumpir su cultivación," comienza Taijian Li Ming, manteniendo su cabeza inclinada en se?al de respeto.

  "?Qué asunto tan urgente ha hecho que interrumpas mi sesión de cultivo, Taijian Li Ming?" pregunta Sun Hao, abriendo sus ojos y fijando la mirada en su mano derecha.

  "Se?or, hemos interceptado a un intruso que intentaba acceder al Pabellón del Aroma de las Nubes. Creemos que su intención era asesinar a Zhāohuán Wen", informa Taijian Li Ming con tono grave.

  El semblante de Sun Hao se endurece ligeramente "?Han descubierto quién envió a este asesino?"

  "No, majestad. Sin embargo, el intruso tenía abiertas dos Puertas", responde Li Ming, preocupado por las implicaciones de tal habilidad.

  Escuchando esto, un destello de ira y comprensión cruza la mirada del emperador "Entonces, es alguien de la secta y casi seguro fue enviado por nuestro padre. Está obsesionado con librarse de su nieta, a quien considera una mancha en la reputación de nuestra familia debido a su condición física."

  "?Qué desea que hagamos, emperador?" pregunta Taijian Li Ming, listo para cumplir cualquier orden.

  "Deja el asunto de nuestro padre en nuestras manos,” le contesta Sun Hao. “Pero la seguridad de nuestra hija tiene que mejorar. ?En qué punto se encuentra el cultivo de la Yushi Wang Lianhua?"

  "Tiene abierta una Puerta, pero como lo hizo antes de saber su puesto, abrió la Puerta Yang como suelen hacer todas las mujeres", contesta Li Ming ante la repentina pregunta.

  "Indícale que se concentre en la puerta Yin, es la única que puede mejorar ahora mismo su capacidad para protegerla. Ahora, dinos, ?cómo está nuestra hija? ?Es cierto que ha comenzado a aprender a leer?" continúa preguntando Sun Hao.

  "Sí, majestad. La princesa muestra una gran aptitud y entusiasmo por los libros que se le han proporcionado," confirma Taijian Li Ming, mientras suspiraba en su interior esperando que eso no incitara al emperador a otra locura.

  "Bien, asegúrate de que se le asigne un tutor competente. Queremos que reciba la mejor educación posible", declara el emperador, su voz llena de una firme determinación.

  "?Un tutor personal, no la vamos a enviar al Guozijian como a todos los príncipes?" pregunta Taijian Li Ming.

  "No, sus problemas de movilidad hacen que no sea conveniente enviarla ya que alguien tendría que cargarla todo el rato. Además, sería un lugar demasiado expuesto en caso de que haya otro intento de asesinato", responde el emperador. "Damos permiso para que el tutor de nuestra hija pueda usar la biblioteca imperial para darle las clases."

  "Como usted ordene, hijo del cielo," responde Taijian Li Ming, inclinándose profundamente antes de retirarse de la sala.

  Con un gesto de su mano, Sun Hao cierra la puerta detrás de su servidor. Volviendo a centrar su atención en el círculo de cultivación, el emperador reanuda su meditación, pero su mente ahora estaba dividida entre el camino de la cultivación y la preocupación por su hija.

  Support creative writers by reading their stories on Royal Road, not stolen versions.

  En el intrincado y solemne entramado del Imperio Tianjing, el despacho de Taijian Li Ming, la mano derecha del emperador, refleja la personalidad de su ocupante, meticulosamente organizado y austero. Las estanterías de madera oscura albergan rollos de textos sobre leyes, tratados sobre el arte de la guerra y muchos sobre la estrategia política. Un gran escritorio de ébano domina la habitación, sobre el cual se encuentra un tintero de jade y varios papeles perfectamente alineados, las paredes adornadas con mapas del imperio y retratos de antiguos ministros iluminados con una luz suave por una lámpara de aceite de bronce, creando sombras danzantes en las paredes al atardecer.

  Justo cuando el sol comienza a ocultarse tras el horizonte, se oye un golpe suave en la puerta de madera del despacho.

  "Adelante", dice Taijian Li Ming con voz firme.

  La puerta se abre para revelar a un hombre de unos cincuenta a?os, con una larga barba blanca y el aspecto típico de un erudito confuciano y vestido con una túnica de seda azul, un sombrero alto y con un ce?o que reflejaba una vida dedicada al estudio y la reflexión. Es Jijiu Zhang Zhihao, el director del prestigioso Guozijian, la academia imperial.

  "Saludos, Taijian Li Ming", comienza Jijiu Zhang con una reverencia respetuosa. "He recibido una citación urgente para discutir asuntos del imperio."

  "Jijiu Zhang, gracias por venir con prontitud. Se le ha llamado debido a que el emperador ha ordenado que Zhāohuán Wen reciba educación personalizada. Sus clases se le darán en la biblioteca imperial", le dice Taijian Li Ming, mirando directamente a los ojos del anciano.

  "?Pero eso no tiene precedentes!" protesta Jijiu Zhang, claramente molesto por la ruptura de la tradición. "Nunca un miembro de la familia imperial ha sido instruido fuera del formalismo del Guozijian."

  "Si tienes objeciones, puedes expresarlas directamente al emperador", interrumpe Taijian Li Ming con severidad, su tono dejando claro que no había lugar para debate. "?Estás diciendo que no cumplirás con las órdenes de su majestad?"

  Tras escuchar esto, Jijiu Zhang guarda silencio, su rostro reflejando la gravedad de la situación.

  "Estas son las órdenes directas del emperador. Puedes retirarte ahora", concluye Taijian Li Ming, haciendo un gesto con la mano hacia la puerta.

  Jijiu Zhang realiza una reverencia, su expresión llena de descontento, y sale del despacho, dirigiéndose hacia el Guozijian.

  Tras la salida del Jijiu Zhang, Taijian Li Ming se queda pensativo durante un rato mirando la puerta y parece llegar a algún tipo de decisión, por que sale de su contemplación y empieza a escribir algo en una hoja de papel que mete en un sobre, tras lo cual llama a uno de sus hombres de confianza y se lo entrega mientras le dice “Entrega esto al tercer príncipe, pero se lo más discreto posible.”

  “Como ordene, Taijian”, contesta el hombre, tras lo cual coje el sobre y sale del despacho, dejando al Taijian Li Ming sumido de nuevo en sus pensamientos.

  El Guozijian, situado en el corazón del imperio, es un complejo de edificios majestuosos rodeados de jardines meticulosamente cuidados. Las aulas y los dormitorios están distribuidos alrededor de un gran patio central donde los estudiantes practican caligrafía y debaten sobre los textos clásicos. El despacho de Jijiu Zhang está en el edificio principal, decorado con estandartes con el símbolo de la academia.

  Al llegar, Jijiu Zhang pasa junto a varios secretarios y les instruye con voz firme "Busquen a todos los maestros disponibles y díganles que deben reunirse en la sala de profesores dentro de medio periodo."

  Medio periodo más tarde, Jijiu Zhang entra en la sala de profesores, donde una veintena de eruditos lo esperan, sus rostros llenos de curiosidad y preocupación por lo repentino de la llamada.

  "Colegas, el emperador ha ordenado que su hija, Zhāohuán Wen, sea instruida individualmente", comienza, captando la atención de todos. "Necesito un voluntario para asumir este honor."

  Un silencio estupefacto se apodera de la sala. Tras unos momentos, las excusas comienzan a surgir entre los eruditos.

  "Yo... yo estoy a cargo de supervisar las tesis de graduación este trimestre", dice uno, evitando la mirada de Jijiu Zhang.

  "Mi salud no me permitiría dedicarle el tiempo necesario a la princesa", alega otro, tosiendo ligeramente para enfatizar su punto.

  Mientras los profesores presentan las distintas razones por las que no pueden hacerse cargo de la tarea, Jijiu Zhang observa la sala mientras su rostro se ennegrece comprendiendo la verdadera razón de sus escusas. Al final su mirada se detiene en un rincón, donde un hombre bajito y regordete, conocido como Xueshi Wenxue, esta absorto en un libro, aparentemente ajeno al tumulto.

  "Xueshi Wenxue", llama Jijiu Zhang. El hombre levanta la vista, arqueando una ceja en se?al de interrogación.

  "Serás el tutor privado de Zhāohuán Wen”, le dice con firmeza Jijiu Zhang.

  “Lo siento, Jijiu Zhang, pero ahora mismo estoy en medio de una importante investigación que no puedo dejar de lado”, contesta el erudito llamado Xueshi Wenxue.

  “Es la orden personal del emperador”, contesta Jijiu Zhang. “Además, ha ordenado que sus clases se le den en la biblioteca imperial.”

  Al escuchar la mención de la biblioteca imperial, el rostro de Xueshi Wenxue se ilumina mientras responde con entusiasmo, su interés evidentemente despertado por el acceso a la misma mientras responde "Cumpliré las órdenes del emperador con sumo gusto.”

  Así, con un nuevo propósito y la responsabilidad de guiar a la futura líder del imperio, Xueshi Wenxue se levanta para afrontar su nueva y prestigiosa tarea, sin que para nada tuviera que ver el que eso le diera acceso a la biblioteca imperial, algo que siempre había so?ado.

  Mientras tanto, Jijiu Zhang lo observa, rezando porque las implicaciones de esta decisión no le hicieran perder la cabeza.

Recommended Popular Novels